Un dispositivo en miniatura puede optimizar el tratamiento con luz azul para la ictericia, y para diversas enfermedades de la piel, así como reducir el riesgo de quemaduras y melanoma.

Un sensor portátil controla la exposición a la radiación ultravioleta

Un sensor inalámbrico sin batería puede medir la exposición a la radiación solar en tiempo real. El dispositivo en miniatura es fruto de la investigación llevada a cabo por el equipo de John Rogers, bioingeniero y profesor de Neurocirugía en la Facultad Feinberg de Medicina en la Universidad Northwestern, en Chicago. Los detalles se publican en Science Translational Medicine.

El sensor constituye un método portátil y flexible para rastrear la exposición a la luz, lo que podría ser útil para controlar la dosis de radiación ultravioleta (UV) durante actividades al aire libre, y, por otro lado, optimizar la fototerapia que se emplea para afecciones de la piel.

Una exposición a los rayos UV elevada puede aumentar el riesgo de melanoma y otros cánceres de piel, cuya incidencia crece en las sociedades occidentales. No obstante, la exposición a la luz también puede ser terapéutica: el uso de la terapia con luz azul se ha convertido en un tratamiento estándar para los bebés con ictericia, afección hepática que presentan un 50-60 por ciento de los bebés prematuros.

Los dispositivos de control de radiación UV disponibles tienen una duración limitada, dependiente de la batería, lo que dificulta un uso más amplio. Para superar este obstáculo, estos investigadores, con Seung Yun Heo como primer firmante del trabajo, diseñaron una tecnología de bajo coste que consiste en sensores flexibles y adherentes que pueden controlar varias formas de radiación. El sensor,  se basa en un “sistema en un chip”, que permite el acceso inalámbrico, basado en los smartphones, a los datos de exposición solar de lectura individual de un individuo.

En el estudio, un grupo de voluntarios sanos usaron los sensores mientras practicaban actividades recreativas al aire libre (como caminar y nadar) durante un período de cuatro días, y los autores observaron que los dispositivos seguían funcionando y registraban de manera fiable las dosis de radiación solar UVA.

Los sensores se fabricaron en diferentes formas y tamaños, con el objeto de poder captar la exposición a los rayos UVA y UVB para la fototerapia clínica. También controlan con éxito la exposición a la luz azul en bebés que se sometieron a la fototerapia para la ictericia.

Fuente:

Diario Médico

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