Científicos manipulan genéticamente ratones para demostrar que las células mutantes en el tejido compiten entre sí.

Demuestran que solo pocas células mutadas de la piel desarrollan cáncer

La piel normal contiene un mosaico de células mutadas, pero muy pocas continúan formando cáncer y científicos ahora han descubierto la razón. Investigadores del Instituto Wellcome Sanger y la Unidad de Cáncer MRC de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, manipularon genéticamente ratones para demostrar que las células mutantes en el tejido de la piel compiten entre sí, con solo la supervivencia más adecuada.

Los resultados, que se detallan en un artículo publicado en ‘Cell Stem Cell’, sugieren que la piel normal en los humanos es más resistente al cáncer de lo que se pensaba anteriormente y aún puede funcionar mientras se produce una batalla entre células mutadas en el tejido.

El cáncer de piel no melanoma en humanos incluye dos tipos principales: cáncer de piel de células basales (más común) y cáncer de piel de células escamosas (de crecimiento más rápido). Ambos se desarrollan en áreas de la piel que han estado expuestas al sol.

Hay más de 140.000 nuevos casos de cáncer de piel no melanoma cada año en Reino Unido. Sin embargo, cada persona que ha estado expuesta a la luz solar porta muchas células mutadas en su piel, y muy pocas de ellas pueden convertirse en tumores.

Por primera vez, los investigadores han demostrado que las células mutadas en la piel crecen para formar clones que compiten entre sí. Muchos clones mutantes se pierden del tejido en esta competencia, que se asemeja a la selección de especies que ocurre en la evolución. Mientras tanto, el tejido de la piel es resistente y funciona normalmente mientras las células mutantes compiten con él.

Fuente

  1. Redacción Médica
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